CARACAS, Venezuela — Deborah Bigio, directora ejecutiva de la Fundación para la Defensa de la Naturaleza (Fudena), alertó este jueves sobre el alarmante deterioro de las costas venezolanas, severamente afectadas por la acumulación de residuos sólidos y derrames de hidrocarburos.
Durante su participación en el programa La Frecuencia de Hoy, transmitido por Unión Radio, Bigio subrayó que la contaminación en el litoral no es solo un problema local, sino un fenómeno transfronterizo. “El problema es lo que viene en el mar, lo que trae la deriva y las olas, lo que arrastran los ríos desde las ciudades”, explicó, añadiendo que los voluntarios suelen recolectar desechos que provienen de otros países.
El plástico: una amenaza invisible y persistente
La experta enfatizó que el plástico representa el mayor desafío para la conservación marina. “Más de la mitad de lo que se está recolectando en las playas es plástico”, señaló. Según Bigio, el verdadero peligro radica en que este material no se degrada, sino que se fragmenta en partículas de diversos tamaños que terminan contaminando el agua, la arena y, finalmente, la cadena alimentaria, siendo ingerido por peces y, posteriormente, por seres humanos.
Entre los desechos de “un solo uso” que predominan en las jornadas de limpieza destacan:
- Botellas de refresco y tapas.
- Bolsas plásticas y pañales.
- Palitos de chupeta, colillas de cigarrillos y chapas metálicas.
Un llamado a la acción ciudadana
Pese al panorama crítico, Bigio destacó el compromiso de la sociedad civil. Actualmente, 15 organizaciones ambientales trabajan en red a lo largo de Venezuela para coordinar las actividades rumbo al Día Mundial de las Playas, que se celebrará en septiembre. Los días 4 y 5 de junio se llevó a cabo un encuentro de voluntarios para organizar la logística de este año, con la meta de superar los 7,000 participantes.
No obstante, la labor enfrenta obstáculos significativos. La directora de Fudena denunció la existencia de zonas, como Playa Los Cocos, Tanaguarenas y Playa Varadero en Falcón, donde la acumulación de basura es crítica debido a la falta de recolección constante.
Para la edición de este año, la fundación aspira a ampliar su cobertura geográfica y, fundamentalmente, fomentar una cultura de clasificación de residuos desde la fuente, buscando no solo limpiar las playas, sino transformar la gestión de desechos en el país.





